Micro Editorial

¿Es algo malo que exista la reelección? No necesariamente. Es posible que un presidente desarrolle una labor excelente en su cargo al punto que sea meritorio de una reelección. De hecho, hay varios países que permiten la reelección presidencial inmediata, por ejemplo: Argentina, Colombia, Portugal, Estados Unidos. Pero esto trae a la vez más preguntas: ¿Estamos preparados para esto? ¿Hay suficiente transparencia en el gobierno para implementar estas nuevas medidas? ¿Alguna vez uno de nuestros presidentes ha hecho los méritos suficientes para ser reelegido? Son preguntas que sin duda nos hace cuestionar si vale la pena hacer esto ahora.

OJO: aquí viene el detalle más peligroso. El presidente insiste que está ejerciendo democracia y que desea darle al pueblo el poder de decidir. Sin embargo, solamente está preguntándole al pueblo si acepta que se modifique la Constitución, sin ser específico en cuanto a cómo la va modificar. Está vendiendo la idea de que el poderla modificar puede hacerse para el beneficio del pueblo, pero decir “sí” ó “no” a su pregunta de ninguna manera garantiza esto y tampoco es una muestra de democracia. Diferente sería si en vez de preguntar si permitimos que se modifique la constitución, preguntara cómo queremos que se modifique, que proponga cuál es su plan y de ahí que el pueblo decida si está de acuerdo o no. La verdad es que se le estaría dando demasiado poder al presidente si se le permite modificar la Constitución a su placer, al punto que podría buscar quedarse en el poder indefinidamente, destruyendo así la democracia.

Hay demasiados problemas en el país para estar dedicando demasiado tiempo y dinero a tratar de modificar la Constitución. En lugar de estar destinando ese dinero para este “proyecto”, se debería destinar para mejorar la educación pública del país. La educación es la base para que cualquier país pueda prosperar. Evidencia clara de esto es el hecho que tenemos un presidente que ni siquiera pudo completar sus estudios universitarios.